Glaciares infinitos, cataratas esplendorosas, ríos, cáscadas, parques nacionales, estos son tan solo algunos de los apabullantes paisajes que se despliegan en el territorio argentino, y que a través del tiempo se han convertido en refugio de maravillosas especies.

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Argentina on the go

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Destinos

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Feb 26, 2020

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La diversidad es una de las cualidades que mejor describe a este país sudamericano. Inmenso y con una heterogeneidad que se extiende por todas sus aristas, desde paisajes, gastronomía, vegetación, climas, ecosistemas y por supuesto, no podría exceptuarse la descomunal fauna que habita en cada uno de los puntos cardinales. Aquí, un recorrido para apreciar los paraísos naturales que ofrece Argentina y conocer los sorprendentes animales que allí residen.

Iguazú

E sta región localizada en el norte de la provincia de Misiones es artífice de un entorno surrealista y su joya más preciada, el Parque Nacional Iguazú, aparte de ser el hogar de las cataratas, alberga una de las mayores áreas de biodiversidad de Argentina. La fauna está compuesta, mayormente, por Monos Caí, Coatíes, tucanes, mariposas, lagartijas y animales en peligro de extinción como el yaguareté o jaguar, el tapir, el ocelote, tiricas, el oso hormiguero, pavas de monte como la yacutinga, águilas selváticas y el yacaré overo, entre otros tantos.

Las mariposas pueden observarse en los senderos y las lagartijas en esta misma zona, pero sobretodo al mediodía. El tucán grande, uno de los más reconocidos, mide unos 55 centímetros y se lo puede distinguir por su gigantesco pico anaranjado, en discrepancia con el cuerpo en blanco y negro. Suele aparecer a última hora del día cerca de las pasarelas del parque -las instalaciones cierran a las 6pm-, como también los coatíes, y habitualmente se lo puede ver en cualquier época del año porque es la especie que mejor se adapta al entorno.

En el Parque Nacional Iguazú se pueden encontrar, además del grande, cuatro tipos de tucanes: las urracas, los teros, los loros y los vencejos. Si bien existen en general 450 especies, el ave insignia es el vencejo de cascada, quien suele corretear por la pared rocosa y las impresionantes columnas de agua de las cataratas. Un dato a tener en cuenta es que las cinco especies pueden apreciarse únicamente en Misiones.

Esteros del Iberá

Hay que viajar un poco más al sur, pero no demasiado, porque los Esteros del Iberá, situados en Corrientes, resultan ser un destino infalible en materia de fauna local. Aquellas tierras atesoran reptiles, aves, peces, mamíferos e insectos y concretamente la Reserva Natural del Iberá esconde dos especies de caimanes: el yacaré negro de hocico angosto y el yacaré ñato u overo, de hocico ancho. Junto al ciervo de los pantanos, el aguará guazú y el lobito de río conforman las cuatro especies catalogadas como Monumentos Nacionales de la Provincia de Corrientes.

En los Esteros del Iberá también conviven monos carayás, gatos monteses, zorros grises, zorrinos, liebres, comadrejas, tortugas y cuantiosas aves. El carpincho, el roedor más grande del mundo, también vive allí, durante aproximadamente un período de 20 años y llegando a pesar 60 kilos. Los avistajes dentro de la Reserva pueden producirse caminando por los senderos de la selva y los esteros, o navegando por sus fascinantes aguas.

Patagonia

Si hay una zona que es extremadamente vasta, definitivamente esa es la Patagonia, aunque si se la piensa en términos de fauna, se subdivide principalmente en dos regiones: el litoral o la zona costera y la continental o andino-patagónica. En la primera abundan los delfines, elefantes marinos, lobos, cormonares y pingüinos patagónicos, mientras que la continental está colmada de ciervos, guanacos, zorros, pumas, maras o liebres patagónicas, cóndores, cisnes de cuello negro y ñandúes.

Uno de los más trascendentales es el Cóndor Andino, quien resulta ser el ave más inmensa del planeta y que tristemente está en peligro de extinción. Sin embargo, existe un aliciente, porque a partir de 1991 el aquel entonces Zoológico de Buenos Aires, actual Ecoparque, busca revertir esta situación con acciones e iniciativas que los protejan. Finalmente, le otorgaron carácter formal en el Proyecto Conservación Cóndor Andino y desde ese momento han estado colaborando con distintas instituciones.

Las liberaciones de los cóndores son sumamente emotivas y a la par, suelen llevarse a cabo ceremonias con presencia de comunidades ancestrales. El rito más reciente tuvo lugar el año pasado, en el cual seis cóndores, gracias al trabajo de fundaciones nacionales e internacionales en el marco del Programa de Conservación de Cóndor Andino fueron devueltos a su hábitat de pertenencia.

Península Valdés

Ahora es momento de adentrarse en la provincia de Chubut, donde se halla uno de los lugares de mayor importancia a nivel mundial para la preservación de mamíferos marinos: la Península Valdes. El sitio por excelencia para vislumbrar Orcas haciendo uno de sus espectaculares movimientos, generalmente entre los meses de febrero y abril. Aunque con un poco de fortuna podrán darse a conocer en alguna otra época del año ya que la península es su área de residencia.

La Ballena Franca Austral, de unos 15 metros de largo y 40 toneladas, aparecerá entre junio y diciembre, momento del año en que se reproduce y cuida de sus crías. El afamado Pingüino de Magallanes llega en septiembre y suele abandonar la zona a mediados de abril. Además, es posible toparse con el Lobo Marino de un Pelo o el Elefante Marino del Sur.

Antártida

Esta fauna es particularmente resiliente porque ha sabido adaptarse a las extremas temperaturas de la Antártida, aproximadamente unos 60 grados bajo cero. Allí habitan distintas especies de pingüinos, como por ejemplo el Pingüino Emperador, el pingüino de Pico Rojo, Adelia y Papúa, el lobo marino antártico, quien también vive en el sur de Chile y Argentina, palomas antárticas, el petrel níveo, un ave en tono blanco radiante que mide unos 40 centímetros y la Foca de Weddell, conocida por ser capaz de zambullirse hasta 600 metros en las aguas congeladas de la Antártida.