Malbec, Cabernet, Torrontés…

Podría decirse que el vino argentino es un elemento clave de la identidad de este inmenso país sudamericano, que genera orgullo y reconocimiento no solo a nivel nacional sino también en el resto del mundo.

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Argentina on the go

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Destinos

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Jul 7, 2020

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racias a su gran extensión, las óptimas condiciones geográficas como el clima y su variada amplitud térmica y las características de los suelos y sus cepajes, Argentina se ha convertido hace años en uno de los destinos más atractivos a nivel mundial para la producción de vinos de excelente calidad.

Otro factor muy importante es que la tradición vitivinícola está presente en el país desde hace mucho tiempo (remontándose al siglo XVI) y que la misma se encuentra en constante expansión y mejora. A lo largo y ancho del país se encuentran expertos de la industria con un know-how local que denota su pasión y necesidad de mejora continua, valiéndose de los avances tecnológicos y trabajando fuertemente en el desarrollo de nuevos cepajes.

Las áreas productivas en Argentina superan las 210 mil hectáreas distribuidas en 25.180 viñedos. La vid se cultiva en 13 provincias, de un total de 24 en todo el país. Sin embargo, aquellas principales y de mayor valor estratégico son las siguientes (de norte a sur): Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y las conocidas como las bodegas del “Fin del mundo” (por ser las más australes), Neuquén y Río Negro.

Otro factor importante es que la actividad vitivinícola se ha fusionado perfectamente con la actividad turística, dando lugar a circuitos muy exclusivos e interesantes como lo son las “rutas del vino” que se pueden visitar a lo largo de la zona andina de nuestro país, idealmente con alquiler de auto para una mayor independencia y libertad. Esta fusión ha generado el desarrollo de puestos de trabajo en el ámbito hotelero, rural y gastronómico. También ha permitido la posibilidad de visitar las bodegas más conocidas o aquellas más “boutique”, que han sido adaptadas para el enoturismo con diferentes actividades como: recorridos en los viñedos, degustaciones, eventos, museos del vino, locales gastronómicos y espacios de arte. Cabe destacar que el alojamiento ofrecido en las zonas de producción de vinos ofrece un servicio de excelente calidad y con atención personalizada, garantizando una experiencia inolvidable y de alguna manera all-inclusive..

Vino en los valles Calchaquíes

Esta zona de suelos arenosos, gruesos y finos que se encuentran en la provincia de Salta permiten un buen drenaje, particularmente entre las sierras de Calatasta y la sierra del Aconquija. La temperatura media anual aquí es de 18ºC y la altitud va de 1500 a 2000 m sobre el nivel del mar. La ciudad principal de este área y donde se encuentra la mayor oferta de bodegas y alojamiento es Cafayate, rodeada de paisajes majestuosos ya que se localiza en una zona de transición entre montañas y quebradas. La cepa más famosa es la torrontés, que da lugar a un vino blanco bastante aromático y no tan dulce, fresco y de acidez moderada. Esta es conocida como la zona de los “vinos de altura”.

Vinos en los valles de Catamarca y La Rioja

Zona de valles fértiles, conocida como el oasis para la vid. Ambas provincias se encuentran muy próximas a la cordillera de los Andes. Las condiciones geográficas y climáticas colaboran con el desarrollo de la vitivinicultura: mucha amplitud térmica, pocas precipitaciones y vientos moderados.

Las cepas principales son Syrah, Cabernet Sauvignon, Malbec, Chardonnay y Cereza (en Catamarca) y en La Rioja, el torrontés riojano, el torrontés sanjuanino y el Moscatel.

Las ciudades más próximas que suelen incluirse en los itinerarios son: Chilecito, Fiambalá, Belén y Tinogasta.

Vinos en el Valle de San Juan

Es la segunda zona de mayor producción vitivinícola en nuestro país, luego de Mendoza. La temperatura media anual es de 17ºC y su clima es seco. Los viñedos se encuentran en altitudes no mayores a los 650 metros, y se desarrollan en los valles de Tulum, Zonda, Ullum, Jachal y el Valle Fértil, regados por los ríos Jachal y San Juan.

Las cepas más conocidas en esta región son la Sryah y principalmente vinos dulces como el Moscatel de Alejandría, Chenin Blanc, Torrontés y Pedro Ximénez.

Vinos en Mendoza

Esta provincia es la principal productora de vino de nuestro país y es conocida como la cuna del mejor Malbec a nivel mundial. La producción vitivinícola aqui concentra el 60% de la producción nacional.

Tan importante y amplia es su producción, que se divide en 4 regiones: Valle de Uco, Zona alta del Río Mendoza, Zona Este y Zona Sur.

Como mencionado anteriormente, su cepa estrella es el Malbec pero también se encuentran otros cepajes como el Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Bonarda, Barbera y Syrah.

La oferta hotelera y gastronómica en esta zona (principalmente en el Valle de Uco) es la de mejor calidad y variedad en nuestro país.

Vinos patagónicos (Neuquén y Río Negro)

Zona de suelos pedregosos y gruesos, propicios para la producción de la vid. Esta zona se encuentra en auge ya que la producción de vid en estas provincias fue la última en incorporarse en Argentina. Es considerada la zona de los viñedos más australes del mundo y también la de menor altitud (hasta 400 m sobre el nivel del mar).

El viento característico de la región, su clima templado y seco y la gran amplitud térmica favorecen la actividad vitivinícola.

Los vinos producidos en esta zona son menos dulces y las cepas principales son Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Pinot Noir y en los blancos el Semillón, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Riesling y Torrontés de Río Negro.

Adentrándose en el mundo de los vinos en Argentina, sin necesidad de ser un gran experto o conocedor, se podrá disfrutar de innumerables paisajes que coinciden con las variadas cepas que se cultivan de norte a sur y al borde de la imponente Cordillera de los Andes.

Ahora es tiempo de experimentar y disfrutar de estos vinos y bellezas naturales para comprobar (y probar) en carne propia lo que este bellísimo país tiene para ofrecer.

¡Argentina nunca deja de sorprender!